lunes, 9 de mayo de 2016

La acción

La acción es la actividad de la persona en cuanto tal, al desplegarse dinámico y unitario del hombre. En la frase <<Yo actuo>> radica la escencia humana, ya que yo como persona, despliego mis potenciales y entro en contacto con el mundo y con mi mismo a través del misterio de la acción humana.

¿Cuál es la esencia de la acción? 

Uno de los elementos claves en la acción es la causalidad, ya que distingue la acción humana de otro dinamismo es que en la acción el sujeto es la causa libre de la acción, ya que sin el sujeto dicha acción no existiría.

¿Por qué actuamos?

Actuamos por necesidad, ya que la estructura de nuestro ser es dinámica, en otras palabras somos movimiento y estamos obligados a actuar. También actuamos para lograr nuestra plenitud o autorrealización, para alcanzar aquello que no soy y creo que debo ser.

La dimensión objetiva y subjetiva de la acción.

La estructura de la acción humana es altamente compleja y la teoría de la acción se dedica a estudiarla, por lo tanto esta marca dos dimensiones esenciales en la acción, las cuales son:

ü  Dimensión objetiva-Transitiva: Al actuar buscamos nuestra propia plenitud, pero a través de algo que no se identifique exactamente con nosotros, ya que no somos nuestras acciones. “yo actuó” significa que yo causo la acción, que la produzco o la genero; y esto implica, a su vez que es distinta de mí. Me acompaña inseparablemente pero no se identifica conmigo, por lo tanto decimos que es transitiva ya que no permanece en el sujeto, si no que se transfiere al mundo y sus objetos (o personas), en otras palabras es objetivo-transitivo ya que la persona realiza acción pero no se queda con ella sino que la transmite a otro objeto o persona.

ü  Dimensión subjetiva - Intransitivo: Supone que el sujeto ejerce la acción pero que, al mismo tiempo, es modificada por ella porque la acción nunca se separa de la persona ya que esto revierte sobre su interior cambiándola en uno o en otro sentido por lo tanto decimos que la acción es intransitiva porque permanece en el sujeto. Ejemplo de dicha acción es que no existe el “construir” sino que “Alguien que construye, ni el “correr” sino “alguien que corre”. En otras palabras que la persona que realiza la acción modifica al mundo, pero sobre todo se modifica asi misma, ya que este se revierte en ella.
 Pero hay que tener claro que la acción completa y real no es ni subjetiva, ni objetiva, ni transitiva, ni intransitiva sino que posee las simultáneamente las dos cualidades al igual que sucedía con la libertad.

Unidad, complejidad e Integración


La acción tiene estas características:

ü  Es unitaria: corresponde con la globalidad de la persona y es una acción de la persona en cuanto tal.
ü  Es complejidad: El hombre es un ser complejo, por lo tanto la acción también lo es.

ü  Integración: Implica que la persona  tiene la necesidad de incluir de manera correcta en su acto la determinación de los diversos aspectos de la estructura de la persona: Cuerpo, psique y voluntad.

Los ámbitos del obrar

 La tripartición clásica y sus límites.

Se puede clasificar lo que son los ámbitos de la acción y se dividió en 3 grupos:
1.  El hacer o producir:
Está constituido por las acciones que realiza el sujeto. Son acciones transitivas ya que la persona se centra en el objeto externo en el que se empieza y finaliza la acción; pues esta sale del sujeto y lo modifica mediante la realización.
                                                                                              
2.  Obrar moral
Acciones en las que el sujeto se involucra personalmente en la acción. No son      completamente transitivas puesto que poseen una parte intransitiva, por lo que afecta de uno u otro modo al sujeto.
3.  La contemplación
Actividad propia del intelecto ya que no busca nada fuera de sí. Es completamente intransitiva pues permanece solo en el interior de la persona.
Mediante esta división encontramos aspectos positivos; se establece la diferencia entre lo transitivo y lo intransitivo de la acción. Se pueden encontrar además limitaciones, la primera es que esta clasificación no describe acciones reales sino aspectos formales presentes en cada acción. En toda acción hay una dimensión transitiva u objetiva y otra intransitiva o subjetiva. La acción es realizada por un sujeto, que modifica su intimidad y busca un objetivo mediante su realización.
Otra limitación es que tampoco resulta procedente, por otra parte, separar los aspectos técnicos de los morales. No tiene sentido distinguir las acciones meramente técnicas o productivas y otras morales, pues no existen.

 Las mil caras de la acción humana

A pesar de los problemas de la tripartición, ahora en día no es posible hacer una mejor distinción. La complejidad del mundo ha multiplicado los diversos tipos de acciones, que intentan encuadrarlas en categorías cerradas. Pero se debe aumentar el esfuerzo por comprender la actividad del hombre.


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