5.-
EL DESTINO DE LA PERSONA.
ü Tiempo, muerte e inmortalidad.
a)El
tiempo.
El
hombre es un ser temporal: habita en el tiempo y se mueve en el marco y en el
horizonte de la temporalidad, dicha temporalidad es su modo de ser, su modo
especifico de estar en el mundo y afecta a todas las dimensiones: cuerpo,
psique y espíritu, debido a que la persona es un ser sucesivo, no estamos dados
de manera definitiva en un momento y para siempre sino que somos seres en
movimiento, que vivimos de un pasado que ya no somos mientras pensamos y
actuamos en vista de un futuro que seremos más adelante; ya que lo que soy
y lo que hago, depende de lo que he sido
y de lo que quiero ser. El tiempo de la vida humana está estructurado es decir
no es homogéneo, existen estructuraciones
externas que son los días, las noches, las estaciones y los años; hay una estructuración cultural que depende de
nuestro modo de entender el tiempo y de relacionarnos con él y que cambia con
las sociedades y las épocas, además el tiempo es infinito y limitado ya que no dispongo de todo el tiempo que quiero
y cuando quiero sino que me viene dado, es un caudal que no puedo aumentar ni
disminuir.
b)Muerte.
Sabemos
que vamos a morir porque constatamos que nuestra estructura como personas está
abocada a la muerte. En primer lugar nuestro
cuerpo envejece por lo que se hace incapaz de cumplir las funciones
orgánicas y causa la muerte además es nuestra propia estructura psíquica la que
nos produce la conciencia de la muerte. La muerte juega un papel esencial en
nuestra vida hasta el punto de que esta sería radicalmente distinta si no
existiera la certeza de la muerte, ya que el hombre sabe que va a morir y vive
de acuerdo con ese conocimiento por eso a veces a los hombres se les llama
simplemente mortales; pero a pesar de que sabemos que vamos a morir no tenemos
que dejar que dicho conocimiento radique de una manera profunda en nuestra
mente ya que nos sacaría de la vida, todo resultaría banal y excesivamente
pasajero.
La
muerte supone la pérdida de la corporeidad ya que el hombre muere por el
deterioro de su cuerpo que interrumpe sus funciones vitales e impide a la
persona seguir viviendo, por eso la pérdida del cuerpo significa la destrucción
de la persona en cuanto tal, de toda la persona, no muere solamente el cuerpo,
muere el sujeto completo, el hombre o la mujer.
c) Inmortalidad.
Deseamos
que nuestra presencia no se extinga inmediatamente o poco después de la muerte,
queremos ser recordados cuando pase el tiempo porque de otro modo, nos daría la
impresión de que en realidad, no hemos existido, de que nuestro peregrinar
terrestre ha sido como el recorrido del agua por entre las rocas, que no deja
huella ni traza. El deseo de permanecer en el recuerdo de los hombres es bueno
y legítimo, pero no es suficiente, no lo es, ante todo porque solo está al
alcance de unos pocos, de la inmensa mayoría de nosotros nadie se acordará al
cabo de un lapso de tiempo relativamente muy breve.
La
existencia en el hombre de un núcleo espiritual al que denominamos alma es el
que trasciende a la corporalidad y al tiempo, hemos visto que el hombre tiene
una dimensión corporal, otra psíquica y otra espiritual; si lo espiritual
trasciende a lo corporal y no depende enteramente de él, cuando el cuerpo
desaparezca, la dimensión de la persona no tiene porqué desaparecer, posee
capacidad para seguir existiendo de un modo o de otro con entidad propia. La
filosofía es capaz de afirmar la pervivencia del hombre después de la muerte,
esto lo hace mediante dos planteamientos:
· El estatuto de la persona después de la
muerte: quien pervive tras la muerte es el alma, que se separa del cuerpo y que
tiene dentro de todo, una entidad propia.
· ¿Qué hay después?: el más allá es un mundo no
solo desconocido sino inaccesible al que solo podemos entrar mediante la
comunicación de Dios mismo o de un mensajero de Dios que nos indique lo que
allí sucede.
Las cuestiones últimas y la religión
Las
cuestiones ultimas
En este caso vamos a ver preguntas esenciales que
resultan difícil contestar. Estudiaremos esas preguntas en dos categorías: la
pregunta sobre el sentido de la vida y la pregunta sobre Dios.
El dolor y el sufrimiento son una de las cuestiones últimas del hombre.
El mundo está lleno de dolor, en ocasiones, parece absurdo y cruel: la
muerte de inocentes, las muertes absurdas por accidente o por casualidad, las
guerras, los fracasos, etc. Y ese dolor
se vuelve un enigma, ya que no estamos
hechos para sufrir, sino para ser
felices.
La reflexión humana da razón a algún dolor en
particular, a grandes dramas que asolan a individuos y a pueblos pero es casi imposible, los
dramas inmensos e inabarcables de la segunda guerra mundial, países gobernados
por dictadores: Cuba, Irak, Corea del Norte.
Por contraposición al dolor, la felicidad se
convierte en una cuestión última por su radicalidad, por su dificultad de
alcanzarla. Ya que el dolor siempre acecha, por lo mismo es difícil determinar
dónde está la felicidad, por lo que ha decidido llamarse el imposible
necesario.
En otros temas se ha hablado de la muerte y del mas
allá pero esta vez añadiremos los problemas relativos al origen ya que
es un misterio del inicio del género humano, que se ha intentado desentrañar
con muchas dificultades por otra parte
el misterio sobre nuestro propio origen donde se hace la pregunta ¿De
dónde hemos venido? Y en consecuencia ¿Quiénes somos?, ya que poseemos un
núcleo espiritual, podemos intuir que alguien nos ha creado tal como somos,
pero ¿Estamos seguros de que alguien nos creó? Y ¿Quién es? También aparece una
cuestión importante ¿Cuál es el sentido último de nuestra existencia? Lo
que se plantea el hombre con esta cuestión no es su existencia en tal o cual
momento, sino el porqué de la vida en cuanto tal ¿Qué buscamos con nuestra
vida, que queremos con toda la vida?
Una pregunta radical que todo hombre se hace es la
pregunta sobre Dios. En este caso la primera pregunta es sobre su existencia,
¿Existe Dios en realidad? La respuesta a esta cuestión es un poco problemática.
La mayoría de los hombres a lo largo del tiempo la han contestado de la manera
afirmativa. Aunque también existen rasgos peculiares debido a la existencia de
un importante proceso de secularización. A pesar de ello, el porcentaje de
personas ateas es bajo porque hay muchas cosas en el mundo, ya que, el hombre
no se explica ni justifica por sí mismo, la existencia de un ser superior.
Aunque la existencia de Dios no sea evidente, habrá
un apartado que demostrará su existencia. Una cuestión muy personal de cada
persona es ¿Cómo es Dios? No es saber si existe algún tipo de ser superior,
sino saber cómo es él, pero la inteligencia del hombre nunca podrá llegar tan
alto para tener en concreto la existencia de Dios, por lo tanto sabemos que
existe pero no lo conocemos.
c) Actitudes y respuestas
Estas dos cuestiones que acabamos de ver tienen una
doble característica la primera es su centralidad
que corresponda a ellas afecta la
orientación global que las personas tienen de su existencia, por ejemplo,
exista un más allá gobernado por Dios amable, conduce a una postura vital muy
distinta de quien piense que no existe. Si Dios nos ama podemos sentirlo.
Otra que se opone a estas cuestiones es la Dificultad
para darles respuesta adecuada. Todas estas cuestiones presentan temas que
colocan límites fuera de las posibilidades de respuesta de la inteligencia
humana, que genera un poderoso sentimiento de incertidumbre indigencia y
fragilidad.
Luego nos encontramos con la escasa influencia que
tiene el tiempo en la capacidad humana de respuesta a estos problemas. Mientras
el tiempo va pasando los avances tecnológicos son increíbles y con respecto a
las preguntas nos encontramos con lo mismo, los enigmas y la dificultad para
responderlas son similares.
Se analizaran cuatro posibles respuestas, el
materialismo cientifista se ha encontrado con el problema Negando su
existencia el hombre es un conjunto de materia, por lo que no tiene sentido
hacerse preguntas de tipo metafísico. Tienen sentido las preguntas concretas
que aumentan el conocimiento.
Disfrutar el momento de lo que se tiene, lo más sensato y razonable es
disfrutar de lo que se tiene y vivir el día.
Considerar el hombre como un ser para la muerte en
esta posición un ser para la muerte en esta posición y a diferencia del
cientificismo el hombre no es pura materialidad, por lo tanto no puede negar
cuestiones ni esquivarlas superficialmente, con frívola referencia al
disfrute momentáneo. Se sotiene que el
destino propio del hombre es la muerte.
Toda la parte II y la muerte como final absoluto se
opone a la existencia de un núcleo espiritual.
Carpe Diem: solo tiene un valor existencial para
determinadas épocas de la vida en la que todo nos puede sonreír: la juventud,
determinada madurez.
La religiosa: aparece así como la respuesta más convincente a las
preguntas fundamentales sobre la existencia humana.
Esta existencia se explorará a continuación.
2. ¿Qué
es la religión?
a)
La
religión como pregunta por el sentido último
La religión se entiende como la relación con Dios,
que es su sentido básico. Las reflexiones ya vistas nos remiten a una comprensión original que da
a esta definición su engarce antropológico, su conexión con el tejido vital de
la persona. Es el ámbito en el que el hombre se pregunta y recibe la respuesta al sentido global de su vida y de la
existencia de las cosas.
En cierto sentido, se puede afirmar que todo hombre
es necesariamente religioso ya que, inevitablemente, tiene que situarse ante
las cuestiones últimas y dar una
respuesta.
b)
La
religión como relación con Dios
La relación del hombre con Dios es el segundo y
fundamental sentido de la religión con lo que ello supone.
Se trata de un mundo inmenso decisivo, misterioso y
difícil de circunscribir, la historia del mundo no puede comprenderse sin la
religión.
Dos aspectos básicos de cómo es la relación con
Dios:
La relación personal con Dios
La incertidumbre y la angustia ante las preguntas
existenciales, ante las dificultades de la vida, conduce de manera natural a
una relación con Dios. Dios de alza como un ser que puede salvarnos, liberarnos
de la ignorancia y del mal.
Estructura institucional
Los hombres no sabemos cómo es Dios, por lo mismo se
necesita recurrir a una religión y sus estructuras objetivas –Sacerdotes,
doctrina, Culto- para tratar de conocerlo y tener contacto con él.
Apéndice. Sobre lo sagrado y la religión.
Sagrado porque ha adquirido una gran relevancia
mediante las investigaciones de la fenomenología de la religión. Lo distinto,
lo separado, lo que es diverso del mundo y que
se coloca en otro orden de las cosas.
La religión no solo supone ninguna ruptura en la
vida ordinaria, sino que surge precisamente en el ceno de esa vida cotidiana,
toda la vida del hombre en cierta medida es religiosa, puesto que está influida
de una manera u otra por la respuesta de las cuestiones últimas y por la
percepción de lo divino.
3. Dimensiones
del hecho religioso
Principales modos en
que se plasma el hecho religioso mediante un instrumento conceptual que
hemos utilizado ya en diversas ocasiones a lo largo del libro.
a)
La
dimensión subjetiva: la experiencia religiosa
a.1) Características de la
experiencia religiosa
Entendemos la vivencia personal e individual de la
religión y coincide fundamentalmente con el concepto de la experiencia
religiosa que ha sido brillantemente desarrollado en el último siglo por la
fenomenología de la religión. La experiencia religiosa es necesaria diversa
pero, a pesar de todo es posible reunir, especialmente si nos centramos en las
religiones más importantes, sus principales características.
Real: el honre vive en el hecho religioso como algo
real, no como invención de su inteligencia.
Trascendente: cuando se introduce la religión la
hombre, trasciende ya que es superior a él y se sitúa en un plano diverso
característico de la divinidad.
Misteriosa: es un misterio de trascendencia y la
profundidad y dificultad de las verdades que transmite.
Personal: en la mayoría se vive una experiencia
religiosa con un ser personal al que es posible dirigirse individualmente.
Voluntad santa: es una penitencia los hombres deben
cumplir una voluntad para lograr la salvación.
Carácter salvífico: es un camino de salvación, el
medio de llevar una vida adecuada y plena, y vivir una vida feliz en el mas
allá posterior a la muerte.
a.2) Actos
religiosos
Es una serie de acciones y comportamientos
religiosos que responden a las necesidades que suscita.
La oración es la relación dialógica y personal con el ser
supremo en la que el hombre manifiesta sus necesidades y anhelos, como también
sus agradecimientos.
La adoración es cuando el hombre se manifiesta de manera
específica su veneración y respeto ante el ser trascendente. Ante la grandeza
de Dios el hombre se inclina.
El sacrificio da algo a Dios como su ofrenda o bien para
hacérselo propicio en una determinada circunstancia.
El aspecto objetivo de la religión son sus manifestaciones estructurales, que están por
encima de la posición de cada individuo.
Eso es lo que la religión ofrece al individuo en cuanto tal como los modos
sociales y culturales.
Tres aspectos centrales de esta dimensión
b.1) Una visión de Dios y del mundo
El hombre, busca en la religión una respuesta a sus
interrogantes fundamentales, por tanto, lo que la religión debe ofrecerle: cómo
y quién es Dios, de donde procedemos, cual es nuestro destino, porque existe el
mundo, etc. Las religiones dan estas respuestas, pero cada una de diferente
manera con distintas características
El mito el característico de las religiones primitivas, es
lo que habla del inicio de las cosas también conocido como una narración sobre
los orígenes.
Sistemas doctrinales proporciona una visión del mundo, es el propio de
religiones evolucionadas estas son las grandes religiones monoteístas, es un
sistema de creencias, es elaborado de manera coherente para poder responder con
solidez a las críticas o interrogantes de la inteligencia.
b.2) Un modo de vivir la relación cultural
Es el modo concreto de entrar en contacto con la
divinidad que se hace efectivo habitualmente a través de un sistema de
prácticas específicas al que se suele nominar culto. Al hombre le gusta el
contacto efectivo y eficaz con Dios, algo que él no puede conseguir solo o por
los menos de una manera satisfactoria. Las prácticas culturales de las
religiones son muchas y muy diversas pero fundamentalmente son el rito y el sacrificio.
El rito se caracteriza por ser una práctica
religiosa con unas características estables y fijadas por Dios o sus
representantes.
El sacrificio es una práctica cultural muy extendida. Se trata de
un modo e relaciones con la divinidad mediante la renuncia a un bien personal.
b.3) Un saber de salvación
El hombre necesita salvarse, saber que debe hacer y
cómo comportarse, en relación a lo que le plantea su naturaleza y a lo que Dios
le pide. Las religiones responden con un código bastante específico de
comportamiento moral, entrando así en el terreno de la ética.
La entrada de la religión ene le mundo de la ética permite una valoración
antropológica de las religiones, ya que se presentan como respuestas últimas,
radicales y según los casos
indiscutibles porque apelan a Dios como fundamento de su doctrina.
4. Religión
y religiones
¿Qué supone para el hombre que existan diferentes
religiones y cuál es la actitud que debe adoptar?
Comenzaremos por una breve exposición de las
principales religiones.
a)
Los
diversos tipos de creencias
ü
A lo
largo de la historia han existido muchas religiones eso se ha realizado, desde
siempre la primera se debe a Manuel Guerra que ha agrupado las religiones en
torno a cuatro constantes.
Telúrica, es la divinización de la madre tierra en cuanto
portadora del misterio de la vida y la divinidad.
Celeste, es propia de pueblos más desarrollados, proviene
del cielo, donde tiene su morada.
Étnico-política, pone de relieve la dimensión social de la religión
y su intima relación con la identidad del pueblo y de la nación.
Mistéricas, se oponen a la anterior, y ponen el centro de la
dimensión interior y más profunda del hombre, rechazando el exceso de
ritualismo.
ü
La
segunda clasificación la propone Ferrer, es menos descriptiva y cultural,
consta de cuatro elementos.
Politeísmo, se caracteriza por la creencia en varios dioses,
se asocian con entidades materialistas o abstractas, esto advierte la presencia
de lo sagrado en todas las realidades.
Panteísmo, es una mentalidad reflexiva, se caracteriza por
borrar las fronteras que separan a las criaturas de Dios al no tener su
absoluta trascendencia.
Dualismo, surge como respuesta a la presencia del mal del
mundo, mientras tanto las otras religiones ponen como principio supremo el
Bien.
Monoteísmo
trascendente, comprende tres
religiones: judaísmo, islamismo, y cristianismo, estas se caracterizan por
afirmar la unicidad de Dios y su
trascendencia sobre el mundo.
b)
El
problema antropológico de la diversidad de las religiones
La búsqueda de la religión verdadera ¿Cuál, de todas
las religiones que existen, es la que responden realmente a la verdad de las
cosas, a lo que Dios y el hombre son?
Esto da lugar a un problema previo el cuestionamiento de la misma
validez de la religión. Son dos las posturas posibles: el ateísmo y el
agnosticismo.
v
El
agnóstico, la existencia de tantas religiones viene a demostrar que no es
posible saber con certeza casi nada acerca de Dios y que la actitud más seria y
coherente es la aceptación de la ignorancia ante lo divino.










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