viernes, 27 de mayo de 2016

La familia

o   La fundación de la familia: noviazgo y matrimonio.

ü  El noviazgo.
Cuando un hombre y una mujer son conscientes de que se encuentran enamorados de manera plena y radical se abre ante ellos el interrogante sobre su futuro y es que la mayoría de personas por no decir todas cuando se encuentran en el enamoramiento les gusta pensar en su futuro e incluso la mayoría hacen planes, abogan de manera natural por una vida en común y por un proyecto de vida que surge por sí solo, es un camino largo duradero y no siempre sencillo que en primer lugar se debe decidir emprender.
El noviazgo es el periodo en que un hombre y una mujer están valorando y madurando la posibilidad y la convencía de tomar esta decisión y transformar el amor en un proyecto de conjunto de vida común.
Hay que asegurarse de que el amor por la otra persona es una realidad es decir que se le quiere tal como es, con sus virtudes y cualidades pero también con sus limitaciones, porque también tenemos que amar sus defectos, evitando el grave error de amar.

Necesitamos tiempo y conocimiento mutuo pues no solo compartirán unas horas si no toda una vida, pasaran enfermedades, tristezas, felicidades, por lo tanto es necesario un conocimiento profundo del otro: carácter, aficiones, historia, convicciones, morales, y religiosas; dar el paso hacia una relación conyugal en estas condiciones supondría, con bastante posibilidades, el inicio de una pequeña o gran tragedia.



ü  El matrimonio.
Cuando el proceso de maduración del amor se considera completado, llega el momento trascendental de la decisión matrimonial.
·         Dimensión interpersonal.
El matrimonio es ante todo el compromiso personal de un hombre y una mujer de formar una comunidad de vida que reúne las siguientes características.
ü  Es un compromiso de por vida.
Mientras esa persona viva, nuestra existencia estará ligada a ella.

ü  Compromiso de una entrega plena.
Se entregan mutuamente la vida como hombre y como mujer.

ü  Solo es posible realizarlo con una persona.
               No se puede compartir plenamente con varios hombres o mujeres.
ü  Exige la exclusividad de la relación sexual.
   Los esposos se entregan mutuamente su sexualidad en vista a la configuración de una familia.


·         Dimensión social.
Aunque el matrimonio es esencialmente una relación interpersonal, posee también una dimensión social.
El matrimonio como acto en el que dos personas se casan y como la comunidad de vida que surge de él es una realidad social por dos razones: por el hecho elemental de que los novios, por mucho de que el amor pueda durante un determinado periodo aislarlos del  resto del mundo, provienen de un determinado entorno social y van a vivir posteriormente en otro entorno social y el otro supone la  creación del elemento clave de la sociedad]: la familia.

·         Dimensión religiosa.
No se trata de una dimensión esencial ya que este aspecto no se pone directamente en juego en la relación entre el hombre y la mujer pero estará necesariamente presente si los novios son creyentes ya que están tomando, probablemente la decisión mas trascendental de su vida.






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